El invierno y la salud

El invierno trae consigo elementos maravillosos. Arboles de todos los colores, el deleite de sentarse en forma acogedora frente al fuego de un hogar, el placer de tomar un rico té con galletas y mermelada o deportes en la nieve. Qué bueno sería poder disfrutar de todos esto sin la molestia de un resfrío, un catarro o una tos que no da tregua.

Esta fría estación siempre aumenta el riesgo de contraer enfermedades. El cuerpo experimenta bruscos cambios de temperatura cuando pasa de ambientes calefaccionados al exterior. Las lluvias, la humedad y las heladas, son factores que inciden en la aparición de resfríos, tos y otras complicaciones.

Es muy importante estar alerta ya que la pérdida de salud de cualquier integrante de la familia es motivo de inquietud y afecta la rutina del hogar y de la vida familiar. Una buena manera de prevenir enfermedades en invierno es seguir una alimentación rica en vitaminas, minerales, proteínas y fibras.

Muchas veces es difícil que los niños acepten una dieta alimentaria ya que prefieren alimentos ricos en féculas y en grasa. Es importante tratar de cambiar la ingesta de alimentos procesados y refrigerados por alimentos frescos, comenzando desde la mañana con un buen desayuno a base de cereales y jugo de naranja o frutos ricos en vitamina C.

Es muy común que los niños en edad escolar contraigan resfríos, dolores de garganta, tos, catarro, dolores de oído y fiebre. A esto se le agrega la molestia de los labios escamados y la piel reseca. Todos estamos muy expuestos a contagiarnos estas molestas afecciones, como también a padecer de clásicos dolores reumáticos o articulares que insisten en recordarnos en frío y la humedad del invierno.

La fiebre es un síntoma que puede acompañar a cualquier enfermedad por lo que se debe solicitar atenci´çon médica oportuna, evitar al máximo la automedicación y complementar los medicamentos con medios físicos para controlar la fiebre (baños y compresas). La fiebre es la respuesta natural a una enfermedad bacteriana o virósica. Generalmente viene acompañada de diferentes síntomas generales como escalofríos y sensación de frío. Cuando un adulto o un niño tiene fiebre lo importante es no abrigarlo y mantenerlo fresco e hidratado. La temperatura normal del cuerpo es de 37 grados (tomada en la boca) y de 36,5 grados (tomada en la axila).

Si quieres comentar este artículo haz clic aquí

| |

.

 

Comentarios de los lectores

Hay un comentario para “El invierno y la salud”

  1. on 18 Sep 2012 at 21:24Células Madre

    Gracias por las recomendaciones, para el proximo invierno porque este ya lo pase enfermo. Ahora a cuidarse mejor para prevenir en algo.

Escribe un comentario

Si tienes una consulta y quieres obtener respuestas. Puedes utilizar la sección Consultas o el foro de Saludisima.