Caspa, esa inoportuna compañera

Hasta la más hermosa cabellera o el más perfecto peinado pueden verse arruinados si sobre tus hombros se hayan las evidencias de esta blanca molestia.

Si te sacudes constantemente la blusa por sobre los hombros, si rehúsas ponerte ropa negra y si, en fin, te sientes una víctima más de la caspa y piensas que no te deja vivir… Ánimo! No todo está perdido…

Conociendo al enemigo

La caspa, o esas antiestéticas escamillas blancas que se desprenden de tu cuero cabelludo, pueden tener dos orígenes diametralmente opuestos: o un cuero cabelludo demasiado seco, o uno extremadamente graso.

Caspa “seca”

Si tratamos con un cuero cabelludo extremadamente seco, este puede deberse al frío clima invernal o al uso excesivo de tinturas y otros tratamientos capilares (alisantes, permanentes, etc.) En estos casos, la mejor forma de combatirla es a través del uso de productos que le devuelvan a tu cabello -y cuero cabelludo- la humectación perdida. Buenas alternativas son los champús humectantes y los acondicionadores fuertes.

Evita utilizar productos que contengan demasiado detergente, esto, lejos de solucionar el problema, ayudará a perpetuarlo.

Para conocer la cantidad de detergente que posee un producto en su formulación, sólo tienes que fijarte en la espuma que este hace: si es demasiada, se trata de un producto con excesivos agentes detergentes. Evítalos, y recuerda siempre que la espuma no es un indicador de que el champú funcione mejor o de que estés limpiando correctamente tu pelo.

Masajear el cuero cabelludo durante el lavado ayuda también a disminuir la caspa, pues estimula la microcirculación. La forma correcta de realizar los masajes es con la yema de los dedos (jamás con las uñas) y no restregándolas contra tu cabeza, sino que movilizando de forma suave y con movimientos circulares la piel del área.

Es bueno también que utilices un tratamiento acondicionador intensivo una vez por semana (máscara). Estos productos se dejan actuando sobre el cabello durante 15 o 20 minutos y luego se enjuagan. Es importante evitar, además, geles o espumas que contengan alcohol en su formulación.

Caspa “grasa”

Si la caspa, en cambio, se debe a un cuero cabelludo excesivamente grasoso, uno de los motivos puede ser el estrés o la tensión nerviosa. Cuando se está bajo estrés, el cuero cabelludo produce sebo en exceso, provocando la aglomeración de células muertas en la piel del cuero cabelludo.

En estos casos, debes combatir la caspa alternando un champú específico para este problema con uno regular. La idea es evitar el uso excesivo del producto anticaspa por su efecto extremadamente resecante.

Es importante hacer notar que, sin importar la condición grasa o seca del cabello, el cuero cabelludo es generalmente de ph balanceado en todas las personas.

Cuando este equilibrio se rompe se debe principalmente a factores externos como los que ya te mencionamos anteriormente, por lo tanto, si tienes caspa, es algún elemento de tu entorno el que la gatilla. Puede ser demasiado cloro en el agua de la piscina (que reseca tu cabello) o un jefe muy exigente (que te estresa y te provoca grasitud en el cuero cabelludo), lo importante es reconocer la causa y evitarla pues, si no lo haces, ningún producto o tratamiento será realmente efectivo.

Tónico natural para el cabello seco

Este tónico completamente natural y fácil de preparar en casa añade brillo a tu cabello, además de ser un antiséptico contra la caspa.

Mezcla:

  • ¼ taza de aceite de oliva.
  • 1 cucharadita de salvia, seca o fresca.
  • 1 cucharadita de romero, seco o fresco.
  • Divide el pelo en secciones de 3 centímetros con el cuero cabelludo mojado. Cepilla el aceite en tu cabello con un peine de dientes anchos. Cubre tu cabeza con una toalla húmeda tibia y espera 5 minutos. Esto hará que los poros se abran y el aceite penetre. Finalmente, lava tu cabello con un champú suave.

Tónico para el cabello graso

Este tónico cumple la misma función que el anterior pero está pensado especialmente para cabellos grasos.

Mezcla:

  • Una taza de enjuague bucal regular (¡Sí, enjuague bucal!)
  • Una taza de agua destilada
  • 1 cucharada de aceite de oliva.
  • Mezcla los ingredientes y, luego de lavar y secar el cabello, aplica la mezcla directamente sobre el cuero cabelludo con un algodón, masajea suavemente y deja secar al aire libre.
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